Tag Archives: litio

Taller de escritura ASIEM: “Blanca”

23 May

Te imagino sorteando los adoquines de la calle Quart. Sé que vienes despertando el aire con cada nueva patada, aunque tus botas suenen silenciosas. Subo la mirada. Vistes unos vaqueros entallados y tu figura esbelta culmina entre una blusa que se evapora. Un timbre anuncia tu llegada y junto a un haz sintético aportas luz a una sala que te espera ansiosa. Iluminas y fulminas, como el cíclope de los tebeos. Con tu rubio cenizo acabas por filtrar los rayos del sol que absorbiste del camino, pero el rastro que dejas es imperceptible e inocente: miguitas de pan con mil letras escritas.

No te conozco, casi podría contar las palabras que tuvimos, y me cuesta escribir sobre lo desconocido. Pero si puedo quedarme a admirar lo bello y contárselo al mundo, escribir la breve reseña de una obra de arte natural: tu cuerpo y alma tomando forma.

El litio me templa y me adereza. Como algunos hombres de bata blanca vienes a visitarme, porque yo sé que eres una sanadora y que las sanadoras portan siempre buenas noticias. Nos pones a escribir sin dictado alguno y haces que me acuerde de la bondad de mis primeras profesoras, aquellas que también vestían bata blanca cuando yo era sólo un cagón, aquellas que me cazaban escribiendo mi nombre en la pared. Y eso es algo que me trae tu sonrisa y tu voz, dulce y aflautada al mismo tiempo. Tu forma de mandar hace que me apetezca pintarme las pecas que perdí.

Sabemos siempre de tu llegada, sin embargo siempre nos consigues sorprender cada jueves. No dejes de venir, por favor, ni hoy, ni ningún jueves. No desistas, porque ésta es tu buena acción del día. Hay personas que se dejan aparecer como una bendición en los mundos de aquellos que vivimos sostenidos por la soledad y el vicio, los que habitamos una cárcel sin carcelero.

Tráeme llaves en forma de pluma, déjame escribir y deja que el papel se arrugue, que mis palabras leviten y suban hasta el techo. Traéme llaves y yo te daré textos, palabras que caigan en cascada y te salpiquen.

A tientas con la quetiapina

15 Apr

Mi nuevo psiquiatra ha optado por subir 200 mgs más el litio (ya voy por los 1.400 mgs), pues la litemia ha venido a confirmar sus sospechas iniciales y quiere estabilizarme entre 0,9 y 1,1 mmol/L; su segunda decisión ha sido administrame Seroquel de liberación prolongada, un comprimido al día (por la noche) de 50 mgs.

El Seroquel es un nombre comercial para la quetiapina. Al parecer, es un medicamento de la familia de los considerados antipsicóticos atípicos, utilizado en el tratamiento de la esquizofrenia y de los episodios maníacos y depresivos severos del trastorno bipolar. A dosis bajas tiene un efecto sedante y, por lo que he podido investigar, tiene ciertas ventajas respecto a las benzodiacepinas, ya que la quetiapina puede llegar a ser un buen refuerzo para los estabilizadores del ánimo, no es adictiva ni desarrolla tolerancia, ni tampoco crea una dependencia física y psíquica como con las benzodiacepinas, las cuales a veces obligan al paciente a incrementar la dosis para igualar el efecto.

Esta noche va a a ser mi segunda con el Seroquel, y esta vez voy a desechar el Lorazepam y el Diazepan, pues su toma combinada anoche, ha dado como un resultado un día con una somnolencia terrible, con grandes problemas de funcionalidad, lentitud de movimiento y en el habla, mareos y cefaleas.

Esta noche solo Seroquel. Las benzos en la mesita “por si acaso”.

Y mañana será otro día.

Editado (16 abril):

Al final, he tenido que tomarme 7,5 mgs de Lorazepam y 5 mgs de Diazepan. No podía dormirme.

Editado (18 abril):

El Seroquel se ha acoplado muy bien la noche anterior, tan sólo he tenido que agregar 2,5 mgs de Lorazepam (media pastilla). Parece que el proceso de sustitución va por buen camino.

Editado (19 abril):

La noche anterior no fue tan bien: Seroquel más 15 mgs de Lorazepam. Mal despertar y mañana perdida. Durante la noche, demasiados pensamientos fugaces (taquipsiquia) y mucha agitación. Se retrasó mucho el momento de la conciliación del sueño. Estuve activo, viendo peliculas y escuchando música. Creo que no fue el mejor comportamiento para facilitarle el contexto al sueño.

El nuevo reto

27 Mar

El nuevo reto es alcanzar la estabilidad definitiva e iniciar el camino que me permita vivir una libertad sin el temor a grandes recaídas. Por fin he encontrado un psiquiatra con cojones, que haya actúado, por primera vez en mi vida con una cruda pero agradecida objetividad. En apenas 30 minutos confirmó un diagnóstico sobre el que muchos profesionales han estado divagando durante más de 12 años.

Ahora de buenas a primeras me entero que ningún psiquiatra anterior ha sido capaz de encauzar mi tratamiento farmacológico. En apenas tres semanas mi porvernir ha dado un gran vuelco, mi nuevo psiquiatra ha determinado estabilizarme en primer lugar con la medicación, y espero que un plazo máximo de dos meses mis niveles de litio en sangre estén dentro del rango; hasta la fecha mis litemias siempre han resultado por debajo del nivel inferior o han sido inapreciables. Con el nuevo panorama, mi antigua psiquiatra no ha sabido cómo excusar este trato que yo considero negligente: en un año no ha variado mis dosis de litio ni ha introducido nueva medicación, ni tampoco ha sugerido asistencia de un psicoterapeuta, a pesar de las numerosas crisis y de que las litemias no daban resultados positivos, llegando a dudar incluso de si me tomaba realmente las pastillas.

Ya voy por los 1.200 mgs de litio cuando hace unas semanas sólo me tomaba 800 mgs, y quizá suba hasta los 1.600 mgs y con mucha probabilidad pronto estaré tomando un mínimo de 200 mgs de Depakine para reforzar el tratamiento estabilizante y a la vez ejercer de antipsicótico.

Manda cojones, desde luego manda cojones que nunca haya sido tratado como debiera. Por eso, esta nueva parte de mi vida me ilusiona muchísimo, voy a poder vivirla con un poco más de concierto y coherencia. Soy un bipolar más con derecho a una vida normal, y mi fortaleza me permite perdonarlo todo, hasta estos doce años.

Por otra parte, no se qué voy a hacer con el asunto de mi anonimato. Me refiero al hecho de haber guardado tanto tiempo en secreto mi enfermedad a gran parte de mi círculo de relaciones. Sé que pronto pasará algo al respecto, lo desvelaré, no sé si a lo grande o en pequeños comités. Va a ser un shock en cierta manera para muchos, pero de algún modo u otro debo quitarme este estigma de encima.

 

Mis tres últimos meses

25 Mar

Mis tres últimos meses han sido toda una aventura circense. No terminaba una atracción cuando en la siguiente montaba ya mi nuevo viaje. Ya debí percatarme tiempo atrás, hace ya cerca de un año, el mayo pasado, en el que sufrí una hipomanía bastante intensa, después de un largo período de eutímia. Tras dicho episodio, aproximadamente de tres semanas de duración, sufrí unas 5 ó 6 hipomanías de relativa consideración, lo que pienso que hace alejarme bastante de los rasgos de mi diagnóstico primigenio, el trastorno bipolar tipo II, almenos en su definición más pura, y quizá se especifique más en un trastorno de ciclos más rápidos, con episodios hipomaníacos más frecuentes e intensos y con una sintomatología depresiva patente y muy acusada después de cada episodio antes mencionado.

En los meses de enero, febrero y marzo, las oscilaciones comenzaron a virar a una velocidad bastante más preocupante, produciéndose virajes de carácter ultrarápido dentro del mismo día. Así, me enfrentaba a una situación totalmente diferente y bastante difícil de contrarrestar pues el comportamiento de la enfermedad se estaba tornando bastante imprevisible y errático, como he nombrado con especifidades de ciclado rápido.

Además también creo que mi tratatamiento en mis últimos 10 meses no ha sido bien adaptado a las circunstancias de cada momento, en el que un exceso de precaución en la toma de decisionas ha terminado por negligir los plazos normales de intervención en mi tratamiento farmacológico. Aunque en palabras de mi propia psiquiatra, sólo la experimentación con una evolución constatada y positiva, es la única capaz de introducir cambios en la medicación de calado, consolidando un nuevo tratamiento a pesar de asumir riesgos; yo creo que fue su falta de atención a las advertencias que yo, como paciente, le transmitía siempre antes del acontecimiento de algún episodio hipomaníaco o maníaco, la razón que irremediablemente no permitió prevenir y quizás evitar muchos de esos episodios.

Otro problema bastante común es que el médico no puede tratar al paciente desde una visión global, porque generalmente son diferentes los médicos que tratan al paciente en sus diferentes fases, por ejemplo, un psiquiatra de urgencia se enfrenta a mi crisis, mientras otro psiquiatra es el que hace el seguimiento cuando generalmente aparento estar eutímico. Además, los psiquiatras de guardia muchas veces tienen muchas limitaciones, por tanto, sus posibilidades de intervención, no van más allá de tranquilizar al paciente con ansiolíticos, un claro ejemplo de paliativo temporal, o bien un ingreso, que paradójicamente resulta, según ellos mismos, muy contraproducente para pacientes que no estén realmente graves, con síntomas psicóticos, paranoides o declaradamente esquizofrénicos. ¿Entonces qué? El psiquiatra de guardia simplemente se limita a reproducir en un informe la situación, delegando en el psiquiatra de seguimiento de nuevo la responsabilidad de tomar decisiones de peso, a las cuales llegada la consulta se añadirán todas las reticencias posibles, pues no querrá arriesgarse demasiado en los cambios de medicación. Observo cierta dejadez en el trato dado, sobre todo en pruebas diagnósticas (litemias) en las que mi doctora deliberadamente ha ignorado la necesidad de repetirlas o simplemente no me ha comunicado el hecho de que los niveles de litio resultaban inapreciables. Curiosamente, ahora ha optado por subir 200 mgs la dosis, motivada por los resultados de una litemia realizada en urgencias y que arrojaba una cantidad por debajo del rango. En otras palabras, ello lleva a pensar que este tipo de decisión ya podría haberse tomado mucho antes, ya que la justificación sigue siendo la misma, pero en ningún otro momento de riesgo declarado se atrevió a modificar el tratamiento principal. La otra opción que ella misma nombró en la penúltima consulta, en la cual le advertí del peligro de manía que se me avecinaba, fue la de reforzar el tratamiento de litio con Dekapine (o ácido valproico), decisión que obviamente no se ha tomado.

Sé que tendré más tiempo para relatar la experiencia de estos últimos tres meses. De momento sólo me he adentrado en los dimes y diretes de mi relación con los psiquiatras y la inexactitud de mi tratamiento. A pesar de todo ello, no puedo terminar sin nombrar que he retomado el control de la situación y mi salud mental ya no se encuentra en márgenes de riesgo peligrosos. Como ya dije en una anterior entrada, ahora mi reto es el de ajustar mi medicación a mi nuevo perfil como enfermo, reforzarme con indicaciones psicoterapéuticas y acudir a un psiquiatra especialista en trastorno bipolar que apueste por ofrecer mayores garantías de cobertura de mi salud mental, aunque con ello se tengan que asumir riesgos en los cambios de mi medicación. (A este último respecto dejo un link interesante sobre tratamiento farmacológico para cicladores rápidos).

 

Vivencia y opinión sobre litio y ácido valproico

23 Dec

Interesante texto que he encontrado en el blog “Como vivo con mi trastorno bipolar“. En el texto, su autor relata cómo llegó a descubrir y asentar una correcta medicación para su caso. He aquí un fragmento de la entrada en su blog:

Descubrir claramente que era lo que realmente tenía, me impactó bastante, identificar plenamente lo que sentía a diario, como una característica de un estado anormal llamado trastorno bipolar y que como solución para estar mejor se planteaba la necesidad de estar medicado de tiempo completo, no fue algo que me agradara.

En mis tratamientos anteriores, en los cuales me había ido mal, me habían dicho los médicos que tenía que medicarme de por vida si quería estar mejor, sin embargo, no lo lograron sin convencerme.

Recomiendo su lectura.

%d bloggers like this: